Con motivo del Real Decreto de 12 de abril de 1.898, en el que dispone la creación de los Colegios de Médicos y Farmacéuticos, se constituye el Colegio Oficial de Farmacéuticos de la Provincia de Palencia el 29 de mayo de 1.898, en el despacho del Excmo. Sr. Gobernador Civil de la Provincia, hecho que se publica en el Boletin Oficial de la Provincia de Palencia el 1 de junio.

A partir de ese momento, comienza la andadura de nuestro Colegio, siempre velando por la defensa de la profesión e impulsando la labor del farmacéutico, tanto en la Oficina de Farmacia como en las demas facetas del desarrollo de la profesión.

Por designación del Excmo. Sr. Gobernador Civil, la primera Junta Directiva de este Colegio, fue constituida por los siguientes farmacéuticos:

PRESIDENTE D. Isidoro de Fuentes García.

SECRETARIO D. Emerenciano Nieto del Barco.

VOCALES D. Juan Valverde Capillas y D. Teotimo Alvarez González.

Despues de los comicios electorales celebrados los días 27, 28, 29 y 30 de septiembre de 1.898, con motivo del Real Decreto de 12 de Abril, para la constitución definitiva de la Junta Directiva del Colegio, resultan elegidos los siguientes farmacéuticos:

PRESIDENTE: D. Isidoro de Fuentes García.

VOCAL 1º: D. Juan Valverde Capillas.

VOCAL 2º: D. Daniel Dueñas Dueñas.

SECRETARIO-CONTADOR: D. Emerenciano Nieto del Barco.

TESORERO: D. Teótimo Alvarez González.

De esta forma inició la andadura nuestro Colegio, que ha sufrido muy diversos avatares a través de sus 100 años de existencia.

Como sede, o lugar donde se celebraban las distintas Juntas de Gobierno, se utilizaron inicialmente los locales de las farmacias del Presidente o del Secretario, variando su ubicación conforme a las diferentes propuestas y solicitudes dirigidas a diferentes instituciones con el fin de obtener un local definitivo. No fué hasta el año 1.972 en que se realiza la compra de los actuales locales, siendo presidente D. Rodrigo Nebreda y Gutierrez del Olmo.

La causa de la tardanza en la adquisición del local, así como la desaparición del Boletín Colegial creado en 1.899, debemos buscarla en la deficitaria situación presupuestaria colegial, situación que se ha mantenido prácticamente hasta nuestros días en que la situación se encuentra normalizada y habrá que pensar en retomar las actividades colegiales.

A partir del momento de la constitución del Colegio, y tras el envio de diversas comunicaciones a los farmacéuticos ejercientes en la provincia, el número de los colegiados aumenta hasta alcanzar en el breve plazo de dos años, el número de 88. Este número se mantuvo con pequeñas variaciones durante las primeras décadas del siglo y sólo cabe reseñar el incremento que se produjo en 1.917, con motivo de la aprobación de la colegiación obligatoria.Actualmente este número se ha incrementado hasta los 190 colegiados.

En cuanto a las actividades científico-profesionales realizadas por el Colegio, han venido marcadas, impedidas prodríamos decir, por la estrechez económica y así las actividades de este tipo , conferencias, cursos, etc., han sido escasas, y durante algunos años, nulas o no dignas de mención. Por ello, queremos revalorizar durante este año dichas actividades y, si la tesorería lo permite, mantenerlas en el futuro, ya que este debe ser el gérmen de una nueva manera de entender el ejercicio de la profesión farmacéutica y nos debe aportar la base y formación permanente para revertir luego esos conocimientos a la sociedad a través de nuestro quehacer diario.

Desde los primeros años del colegio, la penuria económica en que se desenvolvía la profesión, provoca la inclinación mayoritaria de los colegiados hacia la limitación de farmacias y la amortización de las mismas donde sea posible, existiendo una tercera vía, muy minoritaria, que se inclina por la socialización como solución a los problemas que aquejan a la actividad profesional.

Como muestra de lo primero cabe destacar las palabras del Sr. Ortíz, en la Junta de Gobierno de 22/11/1922 rogando que en lo sucesivo: "se procure en la apertura de farmacias un mayor rigor que el que hasta hoy se ha venido observando, con objeto de evitar el que, muchas veces, por un mal entendido compañerismo, se abran al público ofícinas que sólo el nombre tienen de tales, con evidente perjuicios para los prestigios de la clase".

En cuanto a los deseos de socialización manifestados por algunos colegiados, podemos enmarcarlos fundamentalmente en los años veinte y treinta, posiblemente provocados por la penuria económica de la profesión y que se manifiesta en el establecimiento de igualas y la lucha y la competencia por atraer clientes por métodos económicos, lo que porovocó el empobrecimiento de los colegiados, sólo solventado por la tenencia de un patrimonio familiar que posibilita la subsistencia.

Como podemos deducir de estos hechos, los problemas que hoy acucian a la profesión son prácticamente los mismos que hace casi un siglo y a más abundamiento y para ilustrar algunas de las afirmaciones que hoy se escuchan en diversos medios de comunicación, cabe recordar las palabras de un colegiado, ejerciente en Cervatos de la Cueza dirigidas al entonces presidente del Colegio. "El profesional rural no tiene necesidad de esos grandes centros bien instalados, porque su despacho es tan exiguo y languidece tan de día en día que pronto le sobrará todo", para añadir, "aseguro a Vd. bajo palabra de honor, que después de 20 años de sacrificio en el partido atendiendo a la oficina con verdadera esclavitud y una abnegación como el que más, gano 4.000 pts, y si quiero que mis hijos tengan pan he de dirigir mis actividades por derroteros muy distintos a mis conocimientos".

Otro problema importante durante estos años ha sido el del intrusísmo profesional, que ha afectado al desarrollo de la farmacia y a la economía de los farmacéuticos.

Los fines del Colegio, desde su constitución, y tal y como se reflejan en el Artículo 4º de nuestros Estatutos, son los siguientes: